Entre norte Unido y la Loma dos calles muy transitadas del Chamanga antiguo bajo las grises nubes que se cernían a lo largo de los muelles se encontraba Efraín Márquez Quién tenía fama de un enfermo mental.
Acostumbraba pasar desnudo sentado bajo la sombra de un árbol de naranjas que se ubicaba plantado tras el patio de su casa.
El mediodía iniciaba su augurio de finalizar y los chogozos que volaban sobre los cielos de su patio le hacían que embistiera una ráfaga de rocas hacia las inocentes aves que emigraban hacia los manglares en busca de Refugio, su madre preparaba unas costillas de cerdo sobre el fogón de piedra la cual le pidió que le comprase unos condimentos en la tienda de Don Blas; Efraín tomando los dos riales salió corriendo y resbaló en el fango, subsuelo que en aquel tiempo no existía la vía de comunicación es decir la carretera, el muchacho presintiendo algo extraño se regresó nuevamente a casa y se puso a tumbar naranjas del árbol que ellos cultivaban año tras año.
Efraín teniendo un buen tiempo chupando naranjas que había tumbado, cuando de pronto sintió un frío inédito y arrogante que le aturdió su sentido, una mujer negra ojos muy grandes y de labios muy carnosos en esmeraldas se le llama “bemba” caminaba hacia el de una forma muy anormal y lenta pues a medida que la mujer se le acerca a Efraín está iba tomando de hito la contextual imagen de la tía, quién tomándole de la mano se lo llevó.
El joven desde aquel instante desapareció sus familiares respecto su madre lo buscó por todo el pueblo más no lo halló, la insufrible tristeza la melancólica pérdida y desaparición de su hijo noble si un poco enfermo; tenía su Primicia a lo que el pueblo se levantó y se unieron.
Un primo suyo que en esos días había llegado de San Lorenzo tenía conocimiento acerca de la Tunda y rápidamente preguntó a la madre de Efraín dónde fue el último lugar que estuvo él; y ella lo condujo hacia aquel lugar, y observando los detalles, había sido algo muy notorio vio unas huellas una tenía la forma de un pie normal y el otro la forma del molinillo para batir el chocolate, sabiendo que se trataba de la Tunda el sombrío silencio Se apoderó de la madre al ver a su hijo desaparecido llevado por una visión de ultratumba, penante con el corazón adolorido de tristeza y desesperación con su hijo ya 3 meses desaparecido.
Hizo emprender la búsqueda desde el tercer día teniendo en mente a su hijo que estaría haciendo en aquel instante, la madre de Efraín no podía dormir desvelada y apenas salía el sol emprendieron la búsqueda; con bombos, maracas, cununos, machetes, escopetas, perros y un tremendo jolgorio de ruido que hacían lo cual hizo que la Tunda abandoné a Efraín.
Efraín Márquez fue encontrado entundado en Palmar monte adentro por unas matas de guineo y bijao; el muchacho fue sometido a sahumerios limpias, baños de agua bendita pero no fue tarea imposible fue sacado aquel espíritu de ultratumba que entre rato se apoderaba de él.
Según sus familiares la Tunda se le presentó por medio de la tía para llevárselo y tenerle como esposo, Efraín conto a su familia que la Tunda le daba camarones asados que lo sacaba de su “trasero” ella alimentaba con deliciosos platillos a Efraín pero no sólo Efraín Márquez fue llevado por la tunda según la versión de pobladores de la mítica Chamanga, hubo otra víctima llevada por la Tunda a otro joven llamado Alejandro Benítez este cristiano fue encontrado en Salima monte adentro a unos pocos minutos del río golpea coco este hombre quedó totalmente perdido de la razón.
Existen varias versiones sobre origen y presencia de la Tunda sobre todo en lo que se refiere en la apariencia física la mayoría coincide en afirmar que es una mujer y se la reconoce por cuanto uno de sus pies es como de un niño y el otro pie tiene la forma del molinillo para batir el chocolate.
Este personaje se lleva al monte a jóvenes de ambos sexos les alimenta de camarones cocinados que los saca de su “trasero”; para rescatar una persona llevada por la Tunda participa toda la gente del pueblo, entre las que están el Padrino y la Madrina de la persona entudada, además se lleva para el rescate bombo, cununo, maracas y escopetas ya que según la tradición oral la Tunda tiene mucho miedo los disparos con escopeta.
Se dice que Quién ha sido entundado y rescatado nunca regresa el estado normal, es decir queda entundado o perdido de la razón.
La Tunda es muy popular en los recintos de la provincia de esmeraldas en especial donde se encuentran ríos.
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